Capítulo 2.- La Valoración Postural

Julián Aguilera Campillos

Índice:

0. Introducción y propuesta práctica.

1. La Valoración Estática y la Actitud Postural.

 

2. La Valoración Postural:

2.1. Materiales para la Valoración Postural.

2.2. Protocolo tradicional de Valoración Postural.

2.3. Registro tradicional de la Valoración Postural.

- Registro de datos.

- Análisis de datos: caso práctico.

3.- Protocolo de Valoración Postural (VAF-inTECC, 2018).

¿Cómo valorar la postura mediante software?

4. Resumen.

Bibliografía, Webgrafía y Recursos.

        

0. Introducción y propuesta práctica.

Tras implementar la valoración inicial en nuestros clientes y recabar gran cantidad de datos relativos a sus antecedentes deportivos o lesionales, sus hábitos de vida o su composición corporal, es el momento idóneo para establecer qué valoraciones serían más aconsejables realizar a partir de este punto, atendiendo a los objetivos pretendidos con el entrenamiento.

 

En los siguientes capítulos vamos a desarrollar a grandes rasgos dos tipos de valoraciones, como son: las valoraciones estáticas y las valoraciones dinámicas (tanto del sistema artro-muscular como de las capacidades físicas). 
   
Englobamos en la valoración estática todas aquellas pruebas que no requieren ningún tipo de esfuerzo o movimiento por parte del sujeto. Este tipo de pruebas o mediciones, pese a ser una fuente de información de gran valor tanto en el ámbito clínico como en el ámbito del ejercicio físico y la salud, las pasamos por alto con demasiada frecuencia, normalmente por falta de conocimiento.

A lo largo del capítulo desarrollaremos cómo realizar una valoración postural, qué materiales o software tenemos disponibles para ello y qué protocolos son los más utilizados. 

Dicha valoración nos aportará, de forma inmediata y con un mínimo coste, las posibles limitaciones estructurales de nuestros evaluados sin riesgo de estresar o sobrecargar ninguna estructura.

Propuesta práctica

Entre los principales objetivos del capítulo encontramos: conocer la terminología, los materiales y los protocolos de la valoración postural, así como las implicaciones que puedan tener en el sujeto. Por ello, buscando una aplicación práctica real para el profesional de la salud se recomienda el siguiente supuesto práctico que consistirá en la elaboración de una valoración postural real.

 

Los pasos a seguir son los siguientes:

1.- Lectura comprensiva tanto de los materiales a utilizar como de los ítems que debemos valorar en los distintos segmentos anatómicos, explicados en el apartado "registro tradicional de la valoración postural".

2.-  Descargar la ficha de registro de la Valoración Postural en formato Excel.

3.- Aplicarla a un sujeto real. Para ello deberá seguir el protocolo propuesto, adjuntar las fotografías en el mismo Excel de los distintos planos (plano frontal anterior y posterior, plano sagital derecho e izquierdo) y rellenarlo atendiendo a lo observado. Las casillas que aparezcan en rojo en los distintos segmentos valorados indicarán que no cumple con los criterios de normalidad.

Es recomendable siempre que encontremos en el informe alguna asimetría, pensar en qué valoración o valoraciones debemos realizar posteriormente para cuantificar y cerciorarnos de dicha anomalía y qué ejercicios compensatorios e higiene postural debemos incluir en el programa del cliente.

 

¿Quieres aprender más? Utiliza el blog del capítulo para practicar y compartir las dudas. Dentro del programa VAF-inTECC encontrarás el material principal de estudio, los tutoriales en vídeo paso a paso y el material complementario de cada valoración.

1. La Valoración Estática y la Actitud Postural.

Kendall (1985) define la postura como “la composición de las posiciones de todas las articulaciones del cuerpo humano en todo momento”. Andújar y Santonja (1996) hacen referencia a los conceptos de postura correcta como "toda aquella que no sobrecarga la columna ni a ningún otro elemento del aparato locomotor", postura viciosa a "la que sobrecarga a las estructuras óseas, tendinosas, musculares, vasculares, etc. desgastando el organismo de manera permanente, en uno o varios de sus elementos, afectando sobre todo a la columna vertebral" y postura armónica como "la postura más cercana a la postura correcta que cada persona puede conseguir, según sus posibilidades individuales en cada momento y etapa de su vida". Ambos establecen la actitud postural como un conjunto de gestos o posiciones que hacen que las posturas sean correctas o viciosas, dándonos una visión del individuo armónica o disarmónica.

 

Por ello, una vez introducidos los términos, se entiende que la evaluación y el tratamiento de los problemas posturales pasan por detectar precozmente los alineamientos incorrectos, ya que dicha disarmonía provocará un estrés y una tensión innecesaria que afectará de forma directa a las diferentes estructuras del aparato locomotor (Sahrmann, 2006; Lesmes, 2007; Johnson J., 2012).

 

Para la correcta realización de esta prueba necesitamos delimitar y conocer los distintos segmentos y relieves anatómicos de referencia. Debemos partir de una posición anatómica estándar (Kendall, 2005) a través de la cual podremos establecer la linealidad de los segmentos bajo un criterio común, en los distintos planos de localización.

El fin último de esta prueba es la búsqueda de anomalías en el Sistema Osteo-Artro-Muscular (SOAM) con la perenne intención de buscar el origen del problema o, en el peor de los casos, de dar una solución terapéutica o correctiva a dicha anomalía.

 

La mayor parte de los desequilibrios suelen ser de carácter funcional, por ello, suelen mejorar y corregirse utilizando tanto una buena higiene postural como una correcta prescripción de estiramientos analíticos y/o ejercicios de fortalecimiento muscular localizado.

En aquellos casos en los que sospechemos de patologías estructuradas, aquellas que presentan una implicación a nivel óseo, tendrán especial importancia las mediciones lineales y angulares de dichos segmentos, debiendo ser debidamente registradas en la ficha de valoración del cliente y remitidos al profesional correspondiente.

 

2.- La Valoración Postural.

 

2.1.- Materiales para la Valoración Postural.

  1. Cámara o móvil (es aconsejable colocarlos sobre un trípode con nivel).

  2. Software para anotar o cuantificar distancias y ángulos: Paint, BioGD, Kinovea o cualquier app móvil que nos permita hacerlo.

  3. Cinta métrica.

  4. Goniómetro e inclinómetro.

  5. Lápiz dermográfico o pegatinas corporales.

  6. Plomada o láser.

  7. Marco de referencia milimetrado.

  8. Marco de calibración.

 

Es una prueba muy económica ya que requiere de un instrumental genérico y accesible, siendo suficiente con una cámara o teléfono móvil, cualquier modelo a día de hoy puede ser útil para la filmación de la prueba. No obstante, si queremos mejorar la fiabilidad y por ende la calidad de nuestra evaluación tendremos que ampliar nuestro instrumental, con los siguientes materiales:

 

1.- Trípode: para evitar descuadres en la filmación. La mayor parte de los trípodes vienen con burbujas de nivel que nos solucionan dicho problema.

 

2.- Software: este apartado es tan amplio como la variedad y cantidad de software libre o de pago que podemos utilizar, por ello se nombrarán algunos atendiendo al tipo de dispositivo con el que vayamos a realizar el proceso de filmación (consultar en la Webgrafía las distintas referencias).

 

2.1.- Tablet o móvil (sistemas Android o Apple):

  • Posturescreen, Physique Line, CaMeasure, Posturemetriya, Vidian, PostureChecker, CMV, MoviePro, etc.

 

2.2.- Ordenador de mesa o portátil:

  • Paint, Kinovea, BioGD, VideoAnalyzer, Posturograma, Adibas Posture, Adobe Photoshop, etc.

 

3.- Cinta métrica, goniómetro e inclinómetro.

Estos tres materiales, pese a no ser fundamentales en el registro de la valoración postural, nos permitirán cuantificar las anomalías encontradas y comparar con los valores normativos, así como poder realizar otras valoraciones de gran valor informativo a posteriori como, por ejemplo, la utilización del goniómetro para medir las flechas sagitales del raquis o la utilización del inclinómetro para cuantificar las angulaciones, tanto del raquis como de cualquier articulación que consideremos. Este instrumental será utilizado y explicado en los capítulos de la valoración artro-muscular, la valoración raquídea o las valoraciones dinámicas.

4.- Lápiz dermográfico o pegatinas corporales: ambas son buenas opciones para delimitar los puntos de referencia que debemos señalar en nuestro evaluado, aunque a medida que mejoremos nuestra experiencia tendrán una menor relevancia y uso. Las pegatinas corporales, cuentan con la ventaja de ser removibles y de fácil extracción sin dejar residuos o marcas. Siempre que nuestro evaluado nos lo permita y tengamos cierta agilidad con la identificación de las estructuras del SOAM, podremos utilizar el lápiz dermográfico ya que a la larga nos resultará más económico y duradero.

 

5.- Plomada, láser y marco de referencia milimetrado.

La utilización de la plomada debería ser obligatoria para la valoración postural, siempre que la utilicemos con un punto de anclaje que nos dé cierta estabilidad. Otra opción, más recomendable, sería la utilización de un láser de nivel ya que nos dará una mayor precisión y agilidad en la realización de la prueba.

 

El marco de referencia milimetrado puede ser fácilmente creado o adquirido directamente a empresas especializadas. La gran virtud en su utilización es patente ya que nos dará, a simple vista, la linealidad y simetría de los segmentos corporales.

6.- Marco de calibración.

Por último, podemos emplear un marco de calibración utilizando para ello cualquier objeto sobre el que conozcamos la medida previamente. Su utilización nos permitirá establecer relaciones y cuantificar segmentos, o bien, la distancia que hay entre ellos mediante el uso de software específico (López Elvira, 2008).

 

En resumen, con la utilización de cualquier teléfono móvil junto con un trípode de nivel y un marco de calibración u objeto que conozcamos su altura previamente, podremos realizar una valoración postural de calidad sin la necesidad de asumir un elevado coste.

2.2. Protocolo tradicional para la Valoración Postural.

 

1.- Colocar la plomada o el láser y el marco de referencia o calibración. La plomada deberá estar firmemente anclada, evitando posibles oscilaciones, siendo el evaluado el que se adaptará a su proyección y no al revés.

 

En el caso de utilizar un marco de calibración, no sería necesario el uso de la plomada. Tendremos una referencia en la imagen sobre la que calcular cualquier distancia o angulación (utilizar la distancia de un metro para disminuir los errores).

 

2.- El evaluado deberá tener una indumentaria que permita anotar todos los relieves óseos y segmentos corporales.  Es recomendable utilizar ropa de baño o deportiva.

 

3.- Se anotarán con un lápiz dermográfico o bien con pegatinas adhesivas (circulares y pequeñas) los siguientes relieves en los distintos planos:

 

  1. Plano Sagital: borde anterior de los maléolos peroneos y centro del maléolo tibial, centro de la cabeza del primer metatarso, navicular o escafoides, cabeza del peroné, trocánter mayor del fémur, cabeza del radio y el centro de la cabeza del húmero.

  2. Plano Frontal Posterior: Espinas Iliacas Postero-Superiores (EIPS), apófisis espinosas de las vértebras (vértebra cervical C7, vértebra dorsal D7 y vértebra lumbar L3), centro del olécranon, ángulo inferior y superior del borde medial de la escápula, la línea poplítea y los puntos de referencia de la articulación sub-astragalina (López Elvira, 2008).  

  3. Plano Frontal Anterior: Espinas Iliacas Antero-Superiores (EIAS), centro de la rótula (borde superior, inferior, medial y lateral), centro de la TTA (Tuberosidad Tibial Anterior), centro de la línea anterior del tobillo, apófisis xifoides, apófisis coracoides y centro de la escotadura yugular.

 

4.- Posición anatómica de referencia: se colocará el paciente en posición erguida, con los miembros superiores relajados a lo largo del cuerpo, los talones juntos, con una apertura entre pies de 30º (posición cómoda) y mirando al frente. La plomada debe coincidir con los siguientes puntos atendiendo a los planos a evaluar:

 

  1. Plano Sagital: por delante del maléolo peroneo.

  2. Plano Frontal: de forma simétrica entre ambos pies.

 

5.- Se realizará la filmación o captura, buscando el instante en el que el sujeto esté más relajado en dichos planos. A partir de aquí se rellenará la ficha de Valoración Postural para registrar los hallazgos más relevantes, simplemente observando las imágenes.

Es recomendable realizar seis fotografías como veremos en el apartado del protocolo VAF-inTECC (2018).

 

6.- Análisis de las anomalías encontradas en el SOAM. En este punto es fundamental el conocimiento de la anatomía (la función y localización de la musculatura), así como los rangos o distancias de normalidad de los distintos segmentos para poder realizar posteriormente la evaluación artro-muscular y/o la medición goniométrica del ROM articular en aquellas estructuras que presenten alguna limitación.

 

La reflexión detenida sobre dicha evaluación será imprescindible, ya que nos marcará qué test o valoraciones procederemos a realizar a nuestro evaluado a continuación para poder constatar y delimitar las posibles causas. Esta última parte será desarrollada ampliamente en el siguiente capítulo.

 

2.3. Registro tradicional de la Valoración Postural.

 

A.- Registro de datos

Para el registro de la valoración se facilita el modelo propuesto por Aguilera (2015). Se adjuntan dos fichas de registro: una en formato Excel para poder ser utilizada desde cualquier dispositivo electrónico y otra en formato digital pdf para poder ser impresa, con las que podrá realizar el supuesto práctico.

 

A continuación, se irán desgranando las principales articulaciones con la intención de cuantificar mediante la observación directa la normalidad o las anomalías encontradas, así como las orientaciones a tener presentes para su valoración.

Orientaciones para su cuantificación por segmentos y planos:

Como norma general; en el plano frontal, tanto anterior como posterior (PFA-PFP) se observarán las inclinaciones o las rotaciones y, en el plano sagital, tanto derecho como izquierdo (PSD-PSI) se observarán las posturas predominantes hacia la flexión o hacia la extensión.

 

 1.- Cabeza y Cintura Escapular:

 

  • Plano Frontal:

    • Inclinación de la cabeza: observar la línea formada entre los ojos, o entre el vertex (punto más alto de la frente) y la barbilla.

    • Rotación de la cabeza: desde el plano frontal posterior, observando las orejas, se puede intuir si existe un patrón rotacional de cuello del sujeto (cuando observamos más una oreja que otra).

    • Elevación de los hombros: observar el “triángulo del talle” (triángulo formado entre el borde lateral del tronco y el borde interno del brazo con el antebrazo). Un triángulo del talle aumentado es sinónimo de que el hombro homolateral estará ascendido.

 

  • Plano Sagital:

    • Antepulsión o retropulsión de hombros: ver si sobrepasa o no el centro de la cabeza del húmero la línea sagital de la plomada (existe una gran prevalencia a la antepulsión de hombros debido a las posturas diarias mantenidas y a la cortedad del pectoral mayor, así como a la debilidad de los aductores escapulares como los romboides, el serrato postero-superior o el trapecio medio).

    • Localización escapular: observar si existen diferencias entre las distancias del borde medial escapular o entre los ángulos escapulares (inferior y superior) respecto a las apófisis espinosas. Además, podemos encontrar falta de tonicidad en la musculatura interescapular provocando las denominadas “escápulas aladas” o bien, una excesiva rotación o elevación de las mismas.

      • Las asimetrías escapulares se miden desde el centro del borde medial escapular hasta las apófisis espinosas de las vértebras y se clasifican en; leve (hasta 2cm), modera (de 2 a 5cm) y graves (más de 5cm).

Consejos sobre la valoración de la cabeza y la cintura escapular:

  • La articulación de la muñeca debe coincidir con el trocánter mayor del fémur de forma aproximada. Una persona con desequilibrios en el segmento superior presentará una asimetría en dicha referencia y en el triángulo del talle.

  • El hombro ascendido generalmente es el opuesto al brazo dominante.

  • Se debe valorar, en caso de existir, el tipo de Disquinesia escapular (Grado I, II o III).

 

2.- Cintura Pélvica y Rodillas:

 

  • Plano Frontal:

    • Inclinación de la pelvis: observar la linealidad entre las Espinas Ilíacas Antero-Superiores y Postero-Superiores (EIAS-EIPS) para valorar si existe una inclinación en el plano anterior o posterior.

    • Tipología de las rodillas: ver la predisposición hacia genu valgo o varo y la orientación de las rótulas.

      • El ángulo Q nos dará los valores de normalidad o anormalidad. La normalidad en hombres es de 15 grados y en mujeres hasta 20 grados. Dicho ángulo se calcula entre la EIAS, el centro de la rótula y la Tuberosidad Tibial Anterior (TTA).

  • Plano Sagital:

    • Anteversión y retroversión pélvica: observar la predisposición pélvica con respecto a la línea de la plomada sagital (ver si sobrepasa el trocánter mayor hacia delante o hacia atrás).

      • La EIPS debe estar por encima de la EIAS y debe existir una neutralidad horizontal al pedir al evaluado que coloque dos dedos por debajo de su EIPS que estamos marcando (el evaluador colocará nuevamente su índice por debajo de los dos dedos del evaluado, debiendo quedar ambos índices del evaluador horizontales, a la misma altura).

    • Tipología de las rodillas: predisposición hacia el genu flexo o recurbatum.

Consejos sobre la valoración de la cintura pélvica y rodillas:

  • Las líneas subglúteas e interglútea nos indicarán de forma rápida la linealidad de la pelvis en el plano frontal. Se le puede pedir al sujeto que coloque sus índices horizontales a ambos lados de sus líneas subglúteas derecha e izquierda, o bien, utilizar un nivel láser.

  • Una excesiva hiperlordosis lumbar provocará una pelvis en anteversión y una excesiva cortedad isquiosural predispondrá a la retroversión pélvica.

 

3.- Tobillos, Pies y Pívots Raquídeos:

 

  • Plano Frontal:

    • Ejes anterior o posterior y ángulo del antepié o retropié.

    • Tipología de pies y dedos.

 

  • Plano Sagital:

    • En el capítulo de las patologías ascendentes se detallarán estas asimetrías, siendo de especial relevancia la valoración del arco longitudinal interno del pie (AAL), junto con los test Navicular Drop (ND) y FPI-6 (Foot Posture Index).

 

  • Pívots Raquídeos:

    • Aunque requiere una valoración independiente tanto en estático como en dinámico, debemos identificar los Pívots (centro ideal de la curva de los segmentos raquídeos) y anotar su predisposición o morfotipo.

Orientaciones sobre la valoración del Binomio Pie-Tobillo:

  • Un pie plano estará asociado con genu valgo y con un retropié pronador (en valgo).

 

Orientaciones sobre la valoración de los Pívots Raquídeos:

  • Los pívots raquídeos son los ejes centrales de los segmentos del raquis (lumbar, dorsal y cervical) por donde debería pasar el ápex o centro de la curva, tanto en la lordosis como en la cifosis. Dichos puntos deben coincidir con L3, D7/D8 y C4 respectivamente.

  • Si los pívots raquídeos son correctos se traducirá en una curvatura normalizada y, por ende, en un reparto de cargas equilibrado. En caso contrario, nos encontraremos con morfotipos raquídeos indeseados ya que predispondrán al raquis a un reparto de cargas asimétrico y lesional.

 

4.- Registro de la línea de la plomada por planos:

Uno de los aspectos más clarificadores y rápidos en la valoración de la postura es la observación y registro general de la línea de la plomada tanto en el plano frontal como en el sagital. Dicha línea deberá pasar por los puntos reseñados en la imagen y nos delimitará qué estructuras no están dentro de la normalidad. En caso de encontrar una estructura o zona anatómica que no cumpla con este requisito, debemos indagar posteriormente en las posibles causas y consecuencias (realizando una valoración específica y dinámica de los segmentos implicados).

  • La línea de la Plomada Sagital deberá pasar por: el lóbulo de la oreja, los cuerpos cervicales, la articulación del hombro, la mitad del tronco, el trocánter mayor, anterior a la rodilla y anterior al maléolo peroneo (este último será el punto inicial de referencia).

  •  línea de la Plomada Frontal deberá pasar por: el eje central de la cabeza, los hombros, el tronco, la pelvis, las rodillas y los pies (este último será el punto inicial de referencia).

B.- Análisis de los datos: Caso Práctico.

Es sorprendente la cantidad de asimetrías o problemas que podemos llegar a descubrir con esta simple prueba, desde dismetrías estructuradas o funcionales del miembro inferior (con su consecuente derivación al podólogo o profesional correspondiente), pasando por musculaturas hipertónicas que están interfiriendo en una correcta ejecución técnica, o bien, lesiones recidivantes sobre las que no éramos capaces de encontrar su origen o explicación.

Tras rellenar la ficha es recomendable incluir las imágenes más representativas de nuestro evaluado en dicho informe. Una vez finalizado el registro, se le entregará y explicará a nuestro cliente, intentando buscar una implicación activa y un mayor entendimiento a lo largo del proceso de reajuste.

Se adjunta un informe real siguiendo este protocolo de valoración:

  • Valoración Postural. Ejemplo Real (descargar PDF).

 

Conclusiones y reflexiones del informe adjuntado:

Gracias a la valoración postural se identificaron las estructuras que estaban incidiendo en sus dolencias, motivo por el cual presentaba una baja deportiva por dolor lumbar sin hallazgos clínicos relevantes por el facultativo médico. Tras el análisis de los datos se determinó que presentaba una leve dismetría en el miembro inferior (sin repercusión) y una alteración en la musculatura pelvitrocantérea (hipertonía del glúteo medio y cortedad del psoas, principalmente).

La conclusión más relevante de este ejemplo de valoración es la utilidad práctica que tiene la búsqueda de desequilibrios mediante la observación directa de las estructuras articulares. De una forma muy rápida, sin apenas coste económico, se puede prevenir y mejorar la calidad de vida de nuestros clientes, mediante la consecuente prescripción del trabajo compensatorio e higiene postural.

3.- Protocolo de Valoración Postural (VAF-inTECC, 2018).

 

Tras años de analizar los distintos protocolos existentes para la valoración postural y realizar cientos de registros mediante Excel con nuestros usuarios, llegamos a la conclusión de que, actualmente, no existe ningún software que nos permita elaborar una valoración postural (ni, lamentablemente, otras valoraciones tan importantes para la salud e higiene postural del cliente como la raquídea o el perfil de flexibilidad y artromuscular) con eficiencia, rigurosidad y emitiendo un informe acorde a la importancia que presenta dicha prueba.

Para nosotros, ésta es posiblemente la valoración más rápida e importante (junto con la valoración inicial o anamnesis) que debemos hacer inicialmente y que menos tiempo o esfuerzo nos implica como profesionales, ya que nos aportará una visión general del cliente y nos ayudará a entender, prescribir u orientar nuestro trabajo.

Por estos motivos, decidimos elaborar el protocolo VAF Posture y desarrollar un software que incluyese todas las herramientas de edición multimedia necesarias y nos permitiese obtener un informe profesional para entregar e implicar al cliente.

El protocolo VAF Posture consiste en la realización de seis fotografías en los planos frontal y sagital, utilizando un trípode con nivel y un marco de calibración que nos permitan cuantificar cualquier asimetría a posteriori. Las imágenes a incluir son las siguientes:

  1. Plano Frontal Anterior Relajado (PFAR).

  2. Plano Frontal Anterior (PFA).

  3. Plano Frontal Posterior Relajado (PFPR).

  4. Plano Frontal Posterior (PFP).

  5. Plano Sagital Izquierdo (PSI).

  6. Plano Sagital Derecho (PSD).

 

Las imágenes en los PFAR y PFPR no suelen incluirse en los protocolos posturales, no obstante, entendemos que son una fuente de información valiosa y no suponen un gran esfuerzo incluirlas en el informe. El cliente mantendrá una distancia entre pies y unas rotaciones atendiendo a la postura en la que se encuentre más cómodo y relajado en bipedestación, ya que así podremos observar cómo reparte el peso de forma habitual y, posteriormente, podremos cuantificar/observar valores como la rotación de cadera o los ejes de los pies.

Las imágenes en el PFA y PFP deben partir desde una posición simétrica de pies, indicándole al cliente que mantenga una rotación externa de unos 30 grados (15 grados para cada pie). Al igual que ocurre con las imágenes del PFAR y PFPR es un error muy común no partir de dicha simetría. El fin último de esta valoración es encontrar las asimetrías del cliente por ello debemos partir de una posición lo más simétrica posible que evidencie los desequilibrios del plano frontal.

Las imágenes en el PSI y PSD partirán con los pies paralelos, sin rotaciones y separados a la distancia de sus hombros. Al igual que ocurre con los otros planos, siempre buscaremos una posición inicial lo más simétrica posible.

El protocolo VAF-inTECC se podría resumir en 3 pasos:

  1. Filmación de las seis fotografías o vídeo (directamente desde el programa).

  2. Edición de las imágenes con el software en la pestana multimedia, tanto del plano sagital y frontal como las valoraciones analíticas de los segmentos.

  3. Señalar los hallazgos de asimetría o simetría en la valoración general de la plomada y en la valoración analítica de los segmentos, incluir las observaciones pertinentes y generar el informe en formato PDF.

Sin lugar a dudas, incluir en nuestro quehacer profesional tanto la valoración inicial como la valoración postural nos aportará un plus como profesionales del ejercicio o la salud ya que podremos observar limitaciones o hábitos a erradicar de los clientes que de otra forma serían más difíciles o pasarían desapercibidos, elaborando un informe o registro de cada valoración en sólo cinco minutos y consiguiendo una mayor implicación del cliente con el objetivo compartido de la mejora constante de su salud y de su calidad de vida.

 

4.- Resumen.

 

La valoración de la postura podría visionarse desde una perspectiva psico-somática ya que el estado de nuestro cuerpo puede influir en nuestra mente, y viceversa (especialmente), nuestra actitud o nuestro carácter pueden condicionar nuestro cuerpo, a modo de ejemplo, un alto estrés psicológico o laboral asiduamente se ve reflejado en hipertonías de músculos habituales como los maseteros, trapecios, angulares de la escápula, etc.

 

Sin entrar a valorar lo empírico que pueda llegar a ser el nivel psicosomático, es irrefutable que la buena alineación y el dominio higiénico-postural van a condicionar el potencial o la predisposición de un sujeto a ciertas patologías o deficiencias motrices y por ende debemos controlarlo.

  • La valoración postural necesita un conocimiento previo anatómico y biomecánico que nos permita identificar los parámetros de simetría, normalidad o anormalidad en un sujeto.

  • Existe un alto grado de evidencia que correlaciona el estado anatómico y la funcionalidad de dichas estructuras con una alta o baja predisposición a sufrir ciertas patologías o lesiones.

  • Es un método accesible, económico, rápido y fácilmente implementable en nuestro quehacer profesional, siendo la prueba recomendada tras la valoración inicial del cliente.

  • Nos orientará sobre qué estructuras debemos realizar posteriormente una valoración más exhaustiva.

 

El software VAF-inTECC nos permite obtener un informe postural tanto de la valoración general de la plomada como de la valoración analítica de los segmentos mediante la captura de seis fotografías, en un tiempo promedio de sólo cinco minutos.

Además, nos servirá como predictor de lesiones músculo-esqueléticas por sobreuso, o bien, como la valoración sobre las que justificar y guiar el diseño de un programa individualizado de ejercicios compensatorios y de higiene postural con el sujeto, consiguiendo una mayor implicación y comprensión por parte del evaluado.

 

 “Cada articulación posee una amplitud fisiológica de movimiento que depende de la buena relación articular y del equilibrio de las tensiones musculares que se aplican a ellas. Hagamos variar uno de los vectores de estas fuerzas y modificaremos la estática de la articulación y sus libertades de movimiento” (Busquet, 2002).

Bibliografía, Webgrafía y Recursos.

 

Bibliografía Básica:

  1. Kendall´s. Músculos, pruebas, funciones y dolor postural. Marbán, 2005.

  2. Andújar P, Santonja F. Higiene Postural en el escolar. En: Ferrer V, Martínez L, Santonja F (Ed). Escolar: Medicina y Deporte. Albacete. Diputación Provincial de Albacete, 1996; 342-367.

  3. Ferrer V, Santonja F, et al. Alteraciones del aparato locomotor en el joven deportista. En: Ferrer V, Martínez L, Santonja F (Ed). Escolar: Medicina y Deporte. Albacete. Diputación Provincial de Albacete, 1996; 369-378

  4. Sahrmann, Shirley. Diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de movimiento. Editorial Paidotribo, 2006.

  5. Lesmes, Javier Daza. Evaluación clínico-funcional del movimiento corporal humano. Ed. Médica Panamericana, 2007.

  6. Johnson, Jane. Postural assessment. Human Kinetics, 2012.

  7. Johnson, Jane. Postural Correction. Human Kinetics, 2015.

  8. López Elvira, J. L. Control y análisis del equilibrio y la estabilidad en la actividad física y el deporte. En M. Izquierdo (Ed.), Biomecánica y Bases neuromusculares de la actividad física y el deporte, 2008; 259-279.

  9. Aguilera (2015). La Evaluación Postural Estática (EPE): propuesta de valoración. Recuperado de: https://valoracionfuncional.blogspot.com/p/e-postural-estatica.html

  10. Perillo L, Signoriello G, Ferro F, et al. Dental occlusion and body posture in growing subjects. A population-based study in 12-year-old Italian adolescents. International Dentistry SA. 2008;10:46–52.

  11. Toyos, E. B. (2010). Guía práctica de protocolos de exploración y biomecánica. Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

  12. Do Rosário, J. L. P. (2013). Biomechanical assessment of human posture: a literature review. Journal of bodywork and movement therapies, 18(3), 368-373.

  13. Reyes, M., Clapés, A., Ramírez, J., Revilla, J. R., & Escalera, S. (2013). Automatic digital biometry analysis based on depth maps. Computers in Industry, 64(9), 1316-1325.

  14. Chaves, T. C., Turci, A. M., Pinheiro, C. F., Sousa, L. M., & Grossi, D. B. (2014). Static body postural misalignment in individuals with temporomandibular disorders: a systematic review. Brazilian journal of physical therapy, 18(6), 481-501.

  15. Krawczky, B., Pacheco, A. G., & Mainenti, M. R. (2014). A systematic review of the angular values obtained by computerized photogrammetry in sagittal plane: a proposal for reference values. Journal of manipulative and physiological therapeutics, 37(4), 269-275.

  16. Román, P. Á. L., & Sánchez, J. Á. H. (2003). Valoración de la condición física para la salud. Apunts. Educación física y deportes, 3(73), 32-41.

  17. Ruivo, R. M., Pezarat-Correia, P., & Carita, A. I. (2014). Cervical and shoulder postural assessment of adolescents between 15 and 17 years old and association with upper quadrant pain. Brazilian journal of physical therapy, 18(4), 364-371.

  18. López Miñarro, P. Á. (2009). Educación Física y postura corporal. Recuperado de: https://digitum.um.es

 

 

Bibliografía Complementaria:

  1. Aguado X, Izquierdo M, y González, JL. Biomecánica fuera y dentro del laboratorio. León: Universidad de León, 1997.

  2. Berdejo del Fresno D, Lara Sánchez, AJ, Martínez López EJ, Cachón Zagalaz J, y Lara Diéguez S. Alteraciones de la huella plantar en función de la actividad física realizada. Footprint modifications according to the physical activity practised. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, 2013, 13(49):19-39.

  3. Chuter VH y De Jonge Xak J. Proximal and distal contributions to lower extremity injury: a review of the literature. Gait Posture 2012, 36:7-15.

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